Mostra de Valencia 2011: Mesa redonda sobre cómic negro
A veces determinados actos de semanas y salones monográficos pasan desapercibidos. Es algo habitual y también inmerecido. Éste es el caso de la Mostra del Cómic de Valencia 2011, un espacio cultural que, por su bisoñez y, probalemente, escasa dotación presupuestaria, no ocupa en los medios de comunicación el espacio que merecería adquirir poco a poco, año tras año, edición tras edición.
Éste, el de pasar desapercibido, como si de un evento invisible se tratase, parece un mal endémico de nuestra tierra mediterránea que no sabe venderse como toca y que transmite al exterior una imagen demasiado ¿banal?, ¿
amateur?, ¿folclórica? Muchos, en el pentágono peninsular, tienen la sensación - en buena parte, promovida por nosotros mismos - de que aquí sólo hay falleros, paellas, tracas y "Geperudeta" y de que, además, perpetuamos la costumbre, para algunos inconcebible, de quemar en una sola noche el trabajo de un año entero. Todo esto no es victimismo, ni tampoco menosprecio hacia los falleros, gastrónomos o católicos practicantes de esta ciudad regada por un río seco que discurre por dos cauces imposibles, simplemente es la constatación de una realidad palpable a simple vista.
Todo este rollo anterior viene a cuento de que el pasado sábado 9 de abril de 2011 y dentro de los actos programados en la Mostra de Cómic de Valencia, se celebró a las 19,30 horas en la FNAC de San Agustín, una interesante mesa redonda en la que se dieron cita varios dibujantes y guionistas de cómic (Juan Díaz Canales, José Manuel Robledo & Marcial Toledano y Víctor Santos), moderados por Jorge Iván Argiz, para hablar de cómic negro, o policial, de sus imaginarios particulares, de su metodología de trabajo y de sus referencias culturales. A muy grandes rasgos, debido sin duda a mi impericia taquigráfica, éstas fueron algunas de las ideas que se escucharon aquella tarde.
El guionista de la galardonada serie ‘Black Sad', Juan Díaz Canales, manifestó que su obra "es un cómic de inspiración clásica, que bebe directamente de las influencias de los escritores norteamericanos Raymond Chandler o Dashiell Hammet". Utilizando animales como protagonistas y ubicando la acción en los años 40 ó 50 del pasado siglo, el dibujante Juanjo Guarnido y él mismo decidieron servirse del ambiente negro "porque es un registro tremendamente creativo, en el que cabe todo y donde se pueden mezclar diversos géneros con gran facilidad." Díaz Canales insistió en que "el género negro genera mucha empatía y, si los personajes derivan en gángsteres, mucho mejor porque el mundo que rodea a este tipo de sujetos resulta muy atractivo". Por último dijo que, al tratarse de un género urbano, "si conoces personalmente la ciudad en la que sitúas el relato, éste gana en verosimilitud y personalidad".
Por su parte José Manuel Robledo y Marcial Toledano, autores de la serie ‘Kengames' manifestaron que sus ábumes "beben de ciertos clásicos del cómic, como Daredevil o las aventuras detectivescas de Batman, aunque también arrasra otras influencias sin duda procedentes del cine". Sobre la opción de elegir el trasfondo policial como modelo narrativo explicaron que "el género negro tiene algo de cajón de sastre en el que caben historias de boxeadores, partidas de póquer, vidas de perdedores y muchas otras cosas. Además, no precisa de un final feliz y permite la extrapolación de personajes". Sobre el trabajo de documentación previa, manifestaron que "aunque nos documentamos profundamente a través de libros y fotografías, preferimos no investigar demasiado sobre el propio terreno y explorar nuestras propias sensaciones". Por último y refiriéndose al paisaje, aclararon que "no nos gusta señalar explícitamente de qué ciudad hablamos para tener mayor libertad creativa".
En tercer y último lugar, Víctor Santos, autor entre otros muchos títulos de ‘Blackkaiser', explicó que "empecé a vincularme al género negro a través de la novela ‘Cosecha Roja', aunque también me interesan otras obras como ‘Sim City' o las novelas de Mike Hammer". En su proceso creativo pretende "contar historias actuales y, desde ellas, retroceder a los clásicos". Víctor Santos se decantó claramente a favor del género negro porque "es el gran género social, el de mayor compromiso, por excelencia. Al lector le gusta visitar las zonas más oscuras de la realidad." Para sus trabajos en España inventó una ciudad, pero en sus colaboraciones con el guionista Brian Azzarello el escenario escogido fue Nueva York. "A veces - concluyó-, ubicar la acción en ciudades concretas puede volverse en contra del propio autor".
Se dijeron más cosas, seguro, Jorge Iván Argiz se mostró especialmente ágil en la selección de propuestas a tratar. Pero la ausencia de mi grabadora y mi impericia, ya citada antes, como taquígrafo, hicieron el resto. No obstante, lo más importante queda reseñado aquí, mis improbables.
Herme Cerezo




