Se acabó agosto, que no el calor ni el verano. ¡Arriba el telón!
Pasaron las vacaciones, ¡ooooooaaaaahh! Qué pereza da volver de nuevo a lo viejo. ¡Ooooooaaaaahh! Con los tebeos no ocurre lo mismo, pero el sol calienta para todos y evapora fuerzas, ideas y ganas. ¡Ooooooaaaaahh! Ahora entiendo tantas viñetas de cómics de vaqueros, en las que siempre aparecía un mexicano, dormitando, sentado a la puerta de una casa blanca, calcinada por el sol, protegido por un enorme sombrero redondo, que hacía las veces de parasol o sombrilla, techo o penumbra. ¡Ooooooaaaaahh!
La verdad que le he dedicado mucho tiempo a mi novela y a la literatura y no he podido leer todos los cómics que me han caído cerca este verano. Pero algunos sí. Y otros los llevo a medias. Como Watchmen. No me lo he terminado todavía. Pero es que pesa un montón, te duelen las muñecas de sujetarlo y, además, es un cómic espléndido de esos que nunca queremos que se acaben. En fin, pronto habrá que volver a las lecturas, a las reseñas, a las entrevistas, a los comentarios, a las curiosidades.
Nos leemos pronto, pues. ¡Ooooooaaaaahh!
El Kiosquero


