Charla sobe 'Arrugas' de Paco Roca en l'Associació Professional d'Il.lustradors de València


Cartel anunciador del acto. Paco Roca y Sento Llobell.
La verdad es que Valencia, el cap i casal, para cuestiones culturales, resulta singular, intrincada, soterrada. Quizá sea el aroma del medievo o de la dominación árabe. No lo sé. Donde menos lo esperas salta la liebre y lo que, en principio, parece una charla para profesionales sin más, se convierte en un acto atractivo y esclarecedor para cualquier aficionado al cómic.
Hace unos días recibí un email comunicando que en l'Associació Professional d'Il.lustradors de València, el valenciano Paco Roca se tomaría unas cervezas y charlaría con los asistentes a propósito de su álbum 'Arrugas', recientemente galardonado, como saben, en el Salón Internacional de Cómic de Barcelona con los premios al Mejor Guión y mejor obra de autor español del año 2007. Bien, pues allí, en el local que esta asociación tiene en la calle del Pes de la Farina, 5, bajo, Paco Roca, con soporte informático de ordenador y cañón, se manejó durante casi dos horas para explicar todo el proceso de gestación de 'Arrugas'.
Por la pantalla de proyección desfilaron bocetos, borradores, pruebas de color, guiones y multitud de viñetas. Y lo cierto, es que, aunque la charla iba enfocada a profesionales del dibujo, el nivel resultó asequible para cualquiera. Y de obligada asistencia para iniciados o interesados. Lo mejor fue la explicación de los recursos empleados por Paco Roca en la composición de su álbum, eso que el literato García Márquez llama "la carpintería" de sus libros: la eleccion de los colores, de los primeros planos, de los espacios en blanco, de las viñetas alargadas, mudas, cortas, aceleradas, de los mensajes subliminales, de las insinuaciones, de las omisiones, del ritmo narrativo...
Muchas ideas se podrían extraer de la charla, pero la más importante, la que lo resume todo, fue que en un cómic nada puede quedar al azar, a la improvisación. En un cómic cuentan hasta los pequeños detalles. Mejor dicho, cuentan, sobre todo, los pequeños detalles. Sin ellos las escenas se desmadejasn, se quedan sin aire, inertes, sin gracia, sin sentido. Los rollos de papel higiénico, las argollas de las cortinas, los dedos de los personajes, las botellas de agua, todo, absolutamente todo, juega su papel. Sin olvidar, por supuesto, la relación entre el fondo y la forma, el otro punto cardinal de un álbum que se precie: la elección de la forma adecuada para el tema a tratar.
Una buena tarde, en suma, a espaldas de la catedral, mientras la lluvia tornaba resbaladizo y vidrioso el piso de la basilíca y sus aledaños, en la que también estuvieron presentes otros dibujantes de la tierra: el incombustible Sento Llobell y la carga de futuro de Sergio Córdoba..
________________________________ Hermezo


