Salón del Cómic de Barcelona: ya hace un mes que empezó
Llevaba esperándolo todo el año, en realidad toda la vida. Visitar el Salón del Cómic de Barcelona era una de esas cuentas que uno tiene pendientes y que, muchas veces, no salda. No fue mi caso, afortunadamente. Y por fin, este año acudí a su fiel cita anual desde hace 25 años (con éste ya son 26).
Barcelona nos recibió con lluvia y cielos grises, los cielos Tardi. Sólo faltaba la burma, perdón por el lapsus, la bruma, y la niebla del puente de Tolbiac. El Salón no colmó todo lo que uno espera de un evento similar, pero sí llenó una buena parte del vaso de la ansiedad. Y para recordarlo, para evitar que pronto haga dos meses que se fue, inserto unas cuantas fotos. Sin pies de página, sin comentarios, sin títulos. Que cada uno haga con ellas lo que prefiera. Incluso no mirarlas y obviar este artículo... Son de la mañana del viernes 18 de abril. Son imágenes para recordar, soñar, evocar. Simplemente para eso.

Y al final, siempre no quedará Barcelona, como dijo el tipo aquel que salía en Casablanca, que fumaba cigarrillos como nunca los fumó ningún otro. Bogart, creo que le decían, aunque en la película le llamaban Rick, con su voz de blanco y negro.
Ad maiorem tebeorum gloriam. Año 2; época I