Supermán en el suplemento cultural ABCD
A veces el trabajo de los sabuesos que husmeamos periódicos y revistas en soporte papel tiene su recompensa. Así hoy, 26 de abril de 2008, me he tropezado con que el suplemento cultural ABCD ha publicado un interesante artículo, firmado por Santiago García, que lleva por título 'Las edades de Superman'. A continuación os lo inserto por si os apetece echarle un vistazo.
Las edades de Supermán
Superman es uno de los más reconocibles iconos de la cultura americana. Su vigencia a lo largo de las décadas tiene una explicación: no hay un solo Hombre de Acero, sino muchos.
1938: Un hombre fuerte y colérico. Superman fue creado por el guionista Jerry Siegel (1914-1996) y el dibujante Joe Shuster (1914-1992), dos muchachos de Cleveland que soñaban con abrirse camino en el incipiente negocio del comic book. A finales de la década de los 30 consiguieron colocar a su estrafalario héroe en la portada del número 1 de Action Comics. El nuevo Superman era un extraterrestre dotado de una fuerza y una resistencia extraordinarias, incapaz todavía de volar, pero sí de salvar edificios de un solo salto. Tan importante como la idea del superhéroe fue la de su alter ego, la identidad secreta de Clark Kent, un periodista apocado que servía de humillante disfraz para el hombre más poderoso del mundo. El primer Superman es hijo de la Depresión, y se muestra colérico e implacable con quienes se aprovechan de los desfavorecidos.

Cuarenta años después de cambiar el mundo del cómic, Jerry Siegel repartía el correo en unas oficinas mientras que Joe Shuster languidecía ciego en una residencia. Cuando aceptaron el primer cheque por Superman, renunciaron a todos sus derechos y perdieron el control de su creación. Posteriores intentos de recuperarlo en los tribunales sólo sirvieron para que DC Comics, la editora dueña de los mismos, los despidiera. La presión de los profesionales de los 70, cuando se empezaban a reconocer los derechos de los historietistas como autores, hizo que DC concediera una pensión a los creadores del personaje que estaba a punto de protagonizar una superproducción en Hollywood. En marzo de 2008, el juez por fin ha reconocido a la viuda de Siegel y sus herederos la propiedad de la mitad del copyright de Superman. DC conserva la otra mitad, pero eso podría cambiar en los próximos años.
1952: Superman para todos los públicos. Superman se consagró como fenómeno de masas en los inicios de la televisión en Estados Unidos gracias a un hombre robusto de 38 años que, vestido con un mono ajustado y los calzoncillos por encima, guiñaba el ojo a la cámara y se reía de las balas de los malos, pero agachaba la cabeza cuando le arrojaban la pistola vacía. Era George Reeves, protagonista de The Adventures of Superman, una de las series de mayor éxito de los 50. La historia tuvo un final macabro cuando Reeves se quitó la vida en 1959, episodio que inspiraría la película Hollywoodland (2006). No era el primer trasvase de Superman a otros medios, ya que en los años 40 había protagonizado seriales radiofónicos y cinematográficos, y los fantásticos dibujos animados del estudio Fleischer.
1958: La Superfamilia de Superman. Durante treinta años, el destino editorial de Superman estuvo dominado por el tiránico editor Mort Weisinger. Con él al timón, una pléyade de dibujantes encabezada por Wayne Boring (1905-1987) consagró la imagen clásica del kriptoniano. A finales de los cincuenta y principios de los sesenta, durante la llamada «Edad de Plata», se forja la auténtica mitología del personaje. La Fortaleza de la Soledad, Supergirl, Superboy, la Legión de Super-Héroes, las aventuras de Jimmy Olsen y Lois Lane, las historias imaginarias, los orígenes de Kripton... El mundo de Superman se vuelve cada vez más fantástico, maravilloso y lejano, justo cuando los nuevos superhéroes de Marvel introducían más elementos de actualidad y humanidad en el cómic de superhéroes.
1978: Creerás que un hombre puede volar. El Superman (1978) de Richard Donner es la película fundacional del cine de superhéroes moderno. Por primera vez, la pantalla se tomaba en serio a los superhombres, en vez de considerarlos un chiste camp. Superman volvía grandioso al héroe gracias a la espléndida interpretación del protagonista dual que hacía Christopher Reeve. La secuela Superman II fue una digna heredera, pero las siguientes sumieron al personaje en un pozo del que la reciente Superman Returns (2006) no ha conseguido sacarlo. Durante todo este tiempo, diversas series de televisión han explorado otras facetas del kriptoniano. La de mayor éxito ha sido Smallville (2001), centrada en la juventud de Clark Kent.
1986: ¿Qué fue del Hombre del Mañana? A mediados de los 80, DC no tuvo más remedio que reconocer que su personaje insignia llevaba más de dos décadas pasado de moda. Se decidió hacer borrón y cuenta nueva, confiando sus aventuras a John Byrne, uno de los autores más populares del momento. La despedida del viejo legado de Superman la dio el guionista británico Alan Moore (que pronto iba a guionizar Watchmen) junto a uno de los dibujantes perennes del personaje, Curt Swan. Moore concibió una «historia imaginaria» que despedía con nostalgia al héroe ingenuo de los 60, para dejar paso a su nueva encarnación en los cínicos años 80, cuando el archivillano Lex Luthor ya no era un científico loco, sino un empresario codicioso.
Sin embargo, el reinicio no consiguió insuflar nueva vitalidad al veterano personaje, y DC se vio obligada a quemar cartuchos con insólita velocidad para atraer la atención del público, primero con la fugaz «muerte de Superman», y luego con la boda de Superman y Lois Lane. En realidad, el único papel relevante de Superman en nuestros días es el de representante del sistema represor que le adjudicó Frank Miller en Batman: El regreso del caballero oscuro (1986). Más allá de eso, sólo el reciente All-Star Superman de Grant Morrison y Frank Quitely ha hecho un esfuerzo serio por repensar el personaje, volviendo los ojos hacia el sense of wonder y la deslumbrante imaginación del Superman de la Edad de Plata. En ese feliz asombro ante su absurda omnipotencia se esconde la esencia del primero entre todos los superhéroes.
Santiago García.
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