'Reinventando al héroe' de Javier Mesón
El suplemento cultural ABCD del diario ABC del día 29 de marzo, incluye en su sección de cómics un espléndido artículo titulado "Reinventando al héroe", dedicado al dibujante Frank MIller y a sus criaturas 'Daredevil' y 'Batman', firmado por Javier Mesón. Por su interés, lo reproduzco íntegro en mi kiosco. Buen provecho.
"Uno los autores más influyentes dentro de la industria del cómic de los últimos 30 años es, sin lugar a dudas, Frank Miller, un hombre que ha llevado al Noveno Arte hasta cotas insospechadas gracias a obras como Sin City o 300, cuyas versiones estrenadas en la gran pantalla en 2005 y 2007 popularizaron más si cabe su obra entre los aficionados y no iniciados a la historieta. Más allá de éstas, Miller es conocido por renovar el lenguaje del cómic, desde su concepción artística, pasando por los guiones, con la reinvención de superhéroes de la talla de Daredevil o Batman en los años ochenta; una década marcada por la creatividad desbordante de compañeros de profesión, como Alan Moore y su magna Watchmen. Obras que aún perduran en nuestra memoria como parte importante de una época, y de plena actualidad en 2008, con la reedición de su Daredevil (Panini Comics) y el Batman: Año Uno (Planeta DeAgostini).

Transcurría el año 1979, cuando un joven llamado Frank Miller (1957, Maryland, EE.UU.) comenzaba a darse a conocer entre los lectores, en uno de los títulos menos vendidos de Marvel Comics, Daredevil (creado por Stan Lee y Bill Everett en 1964). Una serie a punto de cancelarse, de la que Miller tomo las riendas en el número 158 (editado aquí como Dan Defensor por Vértice, bajo el sello Mundicomics, nº 7, 1982), con la ayuda en los guiones de Roger McKenzie y tintas de Klaus Janson.
Aprendizaje. Miller inició un periodo de aprendizaje de la profesión, experimentación gráfica y una nueva concepción del storytelling, con unos resultados soberbios que le ganaron el favor de los lectores en tan sólo unos pocos números. Sin presión alguna, y ya como guionista y dibujante de Daredevil, en el nº 168, presentaría a uno de sus personajes fetiche, qué tanto juego daría en la serie: Elektra. Una antagonista femenina, de profesión ninja asesina, con la que Daredevil (álter ego del abogado ciego Matt Murdock) viviría un romance, que más tarde acabaría en tragedia y posterior resurrección (nº 190). Miller regaló al lector una de las mejores narraciones superheroicas de todos los tiempos.
Tras su paso por Daredevil, su forma de concebir su dibujo fue cambiando radicalmente, formando un nuevo estilo que llegaría con su siguiente trabajo, Ronin (1983-1984). Una explosión creativa que culminaría con una de las obras maestras de Miller, Batman, The Dark Knight Returns (1986), donde todo el bagaje empleado en anteriores obras le serviría para cambiar el concepto establecido de Batman, presentando a un Bruce Wayne de 50 años retirado de toda andanza contra el mal. Su regreso a las calles vendría motivado por la situación tan grave por la que atraviesa la ciudad de Gotham ante los desmanes de una banda callejera («Los Mutantes») y la práctica desaparición de los héroes, a excepción de Superman, el cual trabaja en la sombra para el Gobierno.
Sentando las bases. Una historia de redención y enfrentamientos finales con personajes como Dos Caras o El Joker, la aparición de un nuevo Robin -en la figura de la joven Carrie Kelley- y un duelo contra Superman apoteósico. The Dark Knight Returns es considerada como la historia definitiva del Hombre Murciélago, sentando las bases del personaje en los siguientes años.
Harían falta tres años para que Frank Miller regresara a la serie que le vio crecer como artista, Daredevil, pero ésta vez sólo como guionista (números 227 a 233, entre 1985 y 1986), con dibujos de David Mazzucchelli, para contarnos una de las historias más demoledoras sobre el personaje: Born Again. Un viaje de caída, resurrección y traiciones, que llevará por los peores momentos personales a Matt Murdock por culpa de su gran enemigo, Kingpin. Tras la realización de esta, entre 1986 y 1987, trabajara en la novela gráfica Daredevil Love and War y la miniserie de Elektra Asesina, ambas con Bill Sienkiewicz.
Nace el murciélago. A finales de 1986, Miller regresaría a Batman (números 404 a 407), en una historia donde contaría los orígenes del personaje: su famoso Batman: Año Uno, con un Bruce Wayne de 25 años que se enfundaría por primera vez el traje del Hombre Murciélago, junto con la llegada del teniente James Gordon al corrupto cuerpo de policía de Gotham City. Una obra donde la evolución de ambos personajes es narrada de forma paralela, con un único camino, el de encontrarse; es el inicio del héroe y su cruzada contra el mal y de la de Gordon, enfrentándose a sus compañeros e intentando sobrevivir al crimen organizado. Todo ello dibujado con el magistral lápiz de David Mazzucchelli, con el que ya colaborara en Born Again.

Elektra Lives Again (1990) fue uno de los trabajos más importantes en los inicios de los años noventa, en una prodigiosa síntesis de guión y dibujo, que desembocaría en su conocida Sin City un año más tarde. Así hasta llegar a 1993, con el que Miller pondría su broche final a Daredevil, en Daredevil: El hombre sin miedo, acompañado de uno de los grandes, John Romita Jr. En esta serie, Miller realizaría su propia versión del origen del héroe, con algunos cambios en la continuidad del personaje. Finalmente, Miller acometería en 2001, la esperada continuación del Dark Knight en Batman: The Dark Knight Strikes Again, con gran éxito de ventas para DC Comics, pero con unos resultados, tanto en dibujo como en los guiones, realmente desafortunados.
La industria del cómic tiene mucho que agradecer a Frank Miller, pues su obra sigue influenciado a innumerables generaciones de artistas. A la espera de un nuevo trabajo gráfico, nos queda deleitarnos con su versión cinematográfica (enero de 2009) del personaje creado por el maestro Will Eisner, el héroe de Central City, The Spirit".
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