Sobre tebeos y libros.
En la entrevista realizada a Álvaro Pons, que publiqué hace unos días en el Diario del Siglo XXI y en este mismo blog, Álvaro, con una amplitud de miras digna de encomio, ¡joder, qué pedante me voy a acostar hoy!, respondía a una de mis preguntas que "donde hoy hay un lector de tebeos, mañana habrá un devorador de cultura". Se refería el crítico a que la cultura no debe circunscribirse a un sólo ámbito: cine, pintura, literatura, cómics, teatro ... porque un adulto formado debe tener apetitos culturales diversos y para llegar a ello nada mejor que la lectura de tebeos desde edades tempranas.

Bien, pues hurgando por mis papeles viejos y oxidados, sí los papeles también se oxidan, he dado con un pequeño cuadernillo fotocopiado que responde al título de Semana del cómic organizada por la Universidad de Valencia. 1980. No recuerdo cómo conseguí esta copia ni dónde, han pasado casi 28 años, pero lo cierto es que la tengo y que he vuelto a leer su Introducción. Y en ella, para mi sorpresa, me tropiezo con el siguiente texto que abunda sobre lo que veníamos hablando:
"No hace mucho tiempo, un "spot" publicitario ilustraba bastante nítidamente ese punto de vista: "Donde hay un tebeo, mañana habrá un libro". Se intentaba que los padres promocionaran la lectura de tebeos por sus hijos. Es fácil desmenuzar el significado de ese mensaje: practicando la lectura de un lenguaje "inferior" hoy, los niños se aproximan al mundo de las ideas, y esa aproximación les facilitará una superior aproximación el día de mañana a ese mismo mundo de las ideas utilizando el "superior" lenguaje literario".
[...]
"Durante demasiado tiempo se ha venido considerando al cómic como un subgénero mixto de la literatura y de la plástica. Afortunadamente en los últimos dos decenios se ha abierto paso con fuerza el criterio contrario, vindicando para el cómic su condición de lenguaje artístico "per se" y rechazando cualquier consideración tendente a minusvalorarlo como "arte de segunda categoría".
Con la realización de esta "Semana del cómic", queremos unirnos a esa corriente, pretendiendo que con las conferencias, mesas redondas, exposición y demás actividades, se ayude a propagar en la Universidad y en el pueblo valenciano la conciencia de que nos encontramos con una nueva expresión artística, nacida con la sociedad industrial y que todavía se halla en su infancia, pero que cada día va buscando y definiendo más claramente su propia identidad.
Nos apetece terminar esta introducción para fraseando la réplica que una importante revista hizo del "spot" publicitario que antes hemos mencionado: ¡DONDE HOY HAY UN TEBEO, MAÑANA HABRÁ OTRO TEBEO!"

Contrasta el equilibrado optimismo de Álvaro Pons con el radicalismo (¿e idealismo?) de los organizadores de aquella semana del cómic ochentona, un radicalismo propio de la época, tengan en cuenta mis improbables lectores, que salíamos de casi cuarenta años de sequía y que, durante un tiempo, de un extremo nos fuimos al otro con bastante frecuencia.
Bueno pues con este artículo inauguro hoy una nueva sección del blog que he dado en llamar CATACUMBAS. En ella iré insertando todos aquellos textos o documentos que considere que, bien por su antigüedad, bien por su contenido, o por ambas cosas a la vez, pueden resultar de su interés. Y por ello, les inserto en formato pdf, por si gustan descargárselo, (http://www.lacarceldepapel.com
el cuadernillo de 43 páginas que editaron los organizadores de aquella semana y cuyo índice temático era el siguiente:
1.- Introducción.
2.- Lectura y análisis de la imagen dél cómic por José Luis Rodríguez Diéguez.
3.- Leer la imagen por Carlo Frabetti.
4.- Apuntes para un análisis de los héroes del cómic por Facundo Tomás.
5.- La estructura narrativa del cómic por Amador Guarro Pallás.
6.- La mujer en el cómic por Sandra Figuerola, Marisa Gallén, Luis González-Morales y Rosa Doménech.
7.- Bibliografía
Disculpen la calidad de las fotocopias. Eran los años que eran y esto es lo que había.
Por cierto, la descarga se puede efectuar gracias a la inestimable "ayuda informatica" del propio Álvaro Pons, que uno todavía anda verde en estas lides.


